Ciudad de México a 12 de enero del 2022. Bernardo Urriza Arellano, Alfredo Quintero Tlacuilo y Gerardo Arizmendi Jiménez, egresados del Tec de Monterrey, Campus Ciudad de México han creado su primer automóvil eléctrico inteligente llamado ANSSATZ MARK 1. El objetivo del proyecto es aportar a las soluciones contra el cambio climático global, a la vez que se abre un mercado emergente en el país.

Las implicaciones de uso de este vehículo en México son significativas, pero más que ello resalta la pasión por hacer uso de la tecnología como una herramienta con la que es posible impactar positiva y significativamente a la sociedad.

“Surge con la idea de romper con los clásicos paradigmas que la industria automotriz ha creado considerando a los vehículos como artículos de lujo, desde la geometría del chasis hasta el hecho de que la vasta mayoría del CO2 que producimos como humanos viene de la industria de combustión interna. ANSSATZ busca generar un esquema de producción más dinámico”, agregó Bernardo Urriza.

La clave del diseño de ANSSATZ es su simplicidad, al utilizar apenas una fracción de las piezas que se emplean en la fabricación de vehículos a gasolina, que usa aproximadamente entre 70,000 y 90,000. El diseño promete darle al vehículo la capacidad de moverse omnidireccionalmente y, en los próximos años, la habilidad de manejarse sólo.

“Es un diseño patentado que integra la más alta tecnología en telecomunicaciones, sistemas digitales e inteligencia artificial para brindar al usuario una experiencia novedosa, fácil de usar y disfrutable, a la vez que aporta a una causa medioambiental y social.

Nuestra meta es demostrar que la industria automotriz eléctrica mexicana es viable. México es uno de los diez países que más coches produce a nivel mundial y, virtualmente, ninguno de origen nacional”, indicó Gerardo Arizmendi.

Esta es la premisa del proyecto, lo que impulsa a cada uno de sus miembros a trabajar para que esa motivación se vuelva un cambio positivo en el país y el mundo.

La clave del diseño de ANSSATZ es su simplicidad, al utilizar apenas una fracción de las piezas que se emplean en la fabricación de vehículos a gasolina, que usa aproximadamente entre 70,000 y 90,000. El diseño promete darle al vehículo la capacidad de moverse omnidireccionalmente y, en los próximos años, la habilidad de manejarse sólo.

“Es un diseño patentado que integra la más alta tecnología en telecomunicaciones, sistemas digitales e inteligencia artificial para brindar al usuario una experiencia novedosa, fácil de usar y disfrutable, a la vez que aporta a una causa medioambiental y social. Nuestra meta es demostrar que la industria automotriz eléctrica mexicana es viable. México es uno de los diez países que más coches produce a nivel mundial y, virtualmente, ninguno de origen nacional”, indicó Gerardo Arizmendi.

Esta es la premisa del proyecto, lo que impulsa a cada uno de sus miembros a trabajar para que esa motivación se vuelva un cambio positivo en el país y el mundo.

SOURCE: COMUNICADO PRENSA ITESM.

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